BODEGA & VIÑEDOS TÁRSILA

EN LA CISTÉRNIGA


Una antigua explotación vinícola decimonónica convertida en una bodega actual donde calidad y tradición se aúnan en unos vinos y caldos actuales que se codean con los mejores vinos a nivel mundial.


Ricardo Rodilla con sus dos hijos Ricardo y Raquel


En un lugar único en el que se mezcla lo cultural, histórico, natural, agropecuario y porque no, lo cotidiano se sitúan los Lagares de Fuentes de Duero

El término de La Cistérniga, en el que hoy no se aprecian restos de su producción vinícola, a excepción de la bodega Társila y su entorno inmediato, presentaba siglos atrás hasta fechas no muy lejanas una importante abundancia de viñedos que fueron víctimas de la plaga de la filoxera. Existían grandes extensiones de majuelos que trepaban por la falda de San Cristóbal y, extendiéndose por Argales, se acercaban al Pisuerga de San Adrián, hoy sólo persisten las bodegas tradicionales convertidas en su mayoría en peñas y la Bodega Társila.

En un lugar como Fuentes de Duero, a medio camino entre La Cistérniga, Valladolid y Tudela de Duero se erigía un próspero pueblo del que el Catastro del Marqués de la Ensenada en el siglo XVIII señalaba que las viñas constituían la labor «estrella» dentro del sector agropecuario, hasta tal punto que algunos como Diego Alonso hacían negocio vendiendo sus vinos a vecinos de la capital.


Cuando el pueblo de Fuentes de Duero, a principios del siglo XIX, caía poco a poco en el despoblamiento y se estaba quedando como una extensa dehesa de pastos con algún poblamiento diseminado de casas de campo y algún que otro lagar fue adquirido, en el año 1829, por el conde de la Cortina, que roturó muchas tierras, edificó el parador, puso en marcha una casa de labranza con buenas bodegas y panera, así como casas para los guardas y trabajadores de la finca. En 1850, un año antes de la emancipación de La Cistérniga, Fuentes de Duero contaba con dos barrios, el propio Fuentes y el conocido como Paradores o Lagares, separados por parte de la vega del Duero 1,5 m.

En el entorno de la bodega Társila podemos encontrar en lo histórico cultural edificios de la Edad Media y moderna como la iglesia románica bajo la advocación de Santiago, el despoblado de Fuentes y la propia bodega, así como el Canal del Duero y la línea ferroviaria Valladolid Ariza y su puente de hierro sobre el río Duero

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En lo referente al ecosistema natural existen abundantes recursos hídricos entre los que destaca el río Duero que riega toda la finca, pero también mantiene fuentes naturales, charcas, zonas importantes de arbolado con quejigos, fresnos, sabinas y encinas, así como sequoias en las márgenes del canal.

En lo faunístico se podría hablar de corzos, ánades reales y silbones, cercetas, fochas, garzas reales e imperiales, corzos, jabalíes, liebres, conejos, perdices, águilas, zorros..

Desde tiempos inmemorables vías de comunicación surcan Fuentes de Duero desde la época romana con una posible calzada, cañadas, cordeles y veredas de época medieval e importantes vías de comunicación como la N-122 y la A-11 que comunican desde tiempos pretéritos Valladolid con Soria.


Társila Fernández

El origen del resurgir de Fuentes de Duero tiene de nombre Társila, ella fue la encargada de poner de nuevo en funcionamiento esta dehesa y sus descendientes se han encargado de mantenerlo vivo y convertir una antigua explotación vinícola decimonónica en una bodega actual donde calidad y tradición se aúnan en unos vinos y caldos actuales que se codean con los mejores vinos a nivel mundial.

Desde el año 2001 la Bodega Társila se ha enfrentado a las nuevas necesidades de la cultura del vino y aunque no se encuentre dentro de la denominación Ribera de Duero es este río el que baña sus viñedos que en la actualidad se extienden sobre una superficie de unas 30 hectáreas.

Ortofoto Penoa 2017 con el viñedo

Ricardo Rodilla y sus dos hijos son los encargados de la dirección de la bodega y aunando las tradiciones heredadas de sus ancestros han querido imprimirle a sus vinos una personalidad propia que aúna lo mejor de su historia con lo más actual, por lo que se convierte en una empresa puntera con una producción actual de 40.000 botellas al año que se destinan mayoritariamente a la exportación y en la actualidad adentrándose en el competitivo mercado nacional.


Raquel y Ricardo Rodilla

Tuvimos la ocasión de visitar la bodega y charlar con dos generaciones de amantes del vino, acompañados por Ricardo Rodilla y sus dos hijos nos adentramos en el interior del caserío, el lagar, bodega y diferentes estancias centenarias que han sido recuperadas con mucho mimo y amor, manteniendo lo tradicional y conservando un gusto en el que cualquier enólogo y etnólogo disfrutaría. Allí atravesando maravillosas puertas de época, que nos permiten acceder a zonas hipogeas, observamos elementos impresionantes como la viga original de 16 metros de largo y rematada en horquilla, toda ella de una pieza, despalilladora, la bomba de trasiego o una prensa manual de doble husillo, todo ello en muy buen estado.

Admiramos los barriles que conservan y envejecen los vinos, todo el conjunto nos retrotrae en el tiempo y sin salir del siglo XXI podemos vernos en una bodega del siglo XIX adaptada a las necesidades de los tiempos, por lo que se le ha añadido una sala de catas, tienda, área expositiva construyendo sus elementos con materiales reciclados como árboles como un gran roble por desgracia tuvieron que cortar que les ha permitido con sus tablas realzar fabulosas mesas, restos de grandes cubas para mesas… la arquitectura adaptada al medio, funcional, coqueto y con encanto.

Creo que lo mejor es visitarla, catar los deliciosos vinos de Társila de sus dos colecciones y comprobar todo lo bueno que tenemos en La Cistérniga, un auténtico lujo al lado y que no sabemos reconocer y habría que ayudar a gente emprendedora como está a poner en valor todo nuestro patrimonio, empezando por los accesos, la vía de servicio de la autovía esta que da pena, colaboremos con lo que tenemos en nuestro entorno natural


Como nadie mejor que esta familia bodeguera para hablarnos de sus vinos y su reciente cosecha os dejamos la entrevista que les hemos realizado.

Gracias a la familia Társila por el buen recibimiento que nos han dado y todas las facilidades para este reportaje y para mas información visita su pagina web TARSILA

 

Años tras año llega el mes de septiembre y la vendimia se apodera de este maravilloso espacio del término de La Cistérniga ¿Cómo se presenta este año la vendimia en la Dehesa de Fuentes de Duero para Társila?

La vendimia de 2019 en Bodegas Társila se presenta con algo de retraso desde el punto de vista madurativo, hablamos de dos semanas aproximadamente de diferencia respecto a un año normal. Pero todas las variedades de uva, tanto las tintas como las blancas, siguen su desarrollo normal. Ha llovido más que otros años en estas fechas pero no han afectado a la calidad del producto, ya que las tormentas no se han acordado de Fuentes de Duero de momento.

 



Se habla de año bueno en la producción vinícola en las diferentes denominaciones de origen de Castilla y León ¿Cómo va a ser el vino de la cosecha de 2019 de Társila?

La previsión de producción es algo inferior a la cosecha del año pasado. La climatología del verano ha reducido por zonas la producción pero la media es buena y esperamos un resultado de gran calidad gracias a nuestro constante trabajo en equipo con una comunicación continua entre campo y bodega, entre enólogo y viticultor. Ya hemos vendimiado toda la uva blanca y esta semana seguimos con las tintas. En unos meses descubriremos el verdadero potencial de esta añada.


Elaboráis vinos tintos, rosados y blancos con las variedades Petit Verdot, Tempranillo, Sauvignon Blanc, Chardonnay, Verdejo y Gewürztraminer ¿Cuáles son las principales características que definen vuestra uva y vuestras cepas?

El último año de vinificación en Los Lagares de Fuentes fue en 1981 y en 1982 se crea la D.O. Ribera de Duero quedando fuera los términos de La Cistérniga y Tudela de Duero. Es por ello que, cuando Társila junto con su hijo Ricardo Rodilla retoman la producción de vino en la finca en 1999, deciden plantar variedades poco comunes en la zona. 

Nos servimos del excelente suelo y sus condiciones climáticas para hacer vinos con la calidad de nuestros vecinos, pero singulares y con una identidad propia, gracias a la libertad que nos da la IGP Vinos de la Tierra de Castilla y León para utilizar variedades como la Petit Verdot. Muchas variedades han necesitado mucho trabajo en campo para adaptarse a nuestra finca, su tierra, su clima… a día de hoy podemos decir que estamos en un estado de madurez en el que conocemos a la perfección el potencial de cada una de nuestras uvas y nuestros vinos.



En la actualidad tenéis dos colecciones de vinos de producción limitada bajo la denominación I.G.P. Vinos de la Tierra de Castilla y León. Por un lado la colección Társila Amazona en sus variedades Aire (rosado), Agua (tinto) y Tierra (blanco) y la Colección Fuentes de Duero dedicada al pueblo que os vio nacer ¿Qué nos podrías decir de las peculiaridades de cada uno de estos vinos que les pueda hacer diferentes?

En cada uno de nuestros vinos buscamos una identidad propia, de la Finca Fuentes de Duero y de la propia personalidad de la bodega, de cómo somos y de cómo es Társila. Nuestro objetivo es elaborar vinos con alma, que transmitan, cuenten historias y te lleven a lugares. A nivel técnico buscamos vinos con frescura, donde predomine la fruta, vinos con complejidad y diversidad aromática. 

La colección Amazona es prueba de ello, un homenaje a nuestra madre y abuela Társila y a todas las mujeres amazonas, luchadoras como ella. Son vinos muy especiales de producción limitada: un rosado y un tinto 100% Petit Verdot y un blanco elaborado con las mejores variedades blancas de cada añada. Por otro lado, la colección Fuentes de Duero compuesta por dos tintos, es algo más clásica pero incorporamos la Petit Verdot a la Tempranillo aportando un elemento diferenciador e innovador al clásico Tempranillo.



500 años de historia han visto el discurrir vuestra bodega, conservándose en el interior de vuestra Dehesa de Fuentes de Duero importantes muestras del pasado histórico de Valladolid como la iglesia medieval de Santiago y el torreón, las cañadas de la Mesta, la vía férrea Valladolid-Ariza y su puente de hierro, el Canal de Duero, las edificaciones vinícolas de la Dehesa de Fuentes erigidas en 1834 … ¿en qué ha marcado el devenir histórico en el carácter de vuestros vinos?

Cuando se construye el caserío en 1834 la finca cuenta con más de 100 hectáreas de viñedo, las propias dimensiones de la bodega y el lagar nos hablan de una alta producción de vino: una prensa de viga de más de 15 metros de longitud y los antiguos toneles de hasta 10.000L que se encontraban en la bodega subterránea. Hoy en día contamos con 30 hectáreas de viñedo y tan solo elaboramos un tercio del total. Somos una bodega familiar con una producción controlada en busca de la calidad y mantenemos una forma de trabajar artesanal. Mantenemos la tradición pero sólo aquella que aporta calidad a nuestros vinos.

Hemos crecido en la finca y trabajamos con pasión, por la tierra y nuestra historia. Respetamos el medio ambiente y nuestra fauna, es por ello que practicamos una agricultura de conservación para conservar, mejorar y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales. Además, contamos con placas solares para el suministro de regadío y elaboración del vino.


En el año 1834 el caserío de Bodegas Társila fue construido exclusivamente para la producción de vino, quedando en la actualidad como único punto de producción de vino en La Cistérniga ¿ha sido duro mantenerse durante tantos años en la brecha del duro mundo competitivo de los vinos?

Desde los inicios nos hemos centrado en la exportación, ya que el mercado nacional se encontraba saturado y decidimos explorar, además de resultarnos favorable a nivel competitivo. El consumo del vino en España y parte de Europa mermaba mientras que en partes del nuevo mundo crecía. 

Con el rediseño y lanzamiento de nuevos vinos el pasado año buscamos asentarnos en el mercado nacional, un mercado muy competitivo en el que debes presentar un valor añadido para llegar a los consumidores. Nuestro valor constante ha sido la calidad, elaborando con calma y sacando los vinos a la venta en su momento óptimo, sin prisa por vender, dejamos los vinos reposar en nuestra bodega de casi 200 años de antigüedad. Pero la calidad no es suficiente y el consumidor busca algo más: diseño, storytelling, diferentes elaboraciones, variedades de uva… Para ello creamos las dos colecciones, una habla de Társila y otra de nuestra finca. 


En el interior de vuestra bodega conserváis el espacio intacto con la antigua maquinaria, como una despalilladora y bomba de trasiego o una prensa manual de doble husillo... y la bodega subterránea originaria de 1834, así como el antiguo lagar con una antigua prensa de viga de 16 metros de longitud ¿Cómo se puede visitar este espacio vitivinícola?

Todas nuestras visitas y actividades enoturísticas son privadas y personalizadas para cada grupo, recomendamos grupos reducidos de unas 8-10 personas, pero también adaptamos las visitas a grupos más grandes. Para nosotros no es solo una nueva línea de negocio, sino una oportunidad más para transmitir nuestra pasión por nuestros vinos y nuestra finca Fuentes de Duero, así como difundir toda la cultura del vino en torno a este producto.

Además de visitas, realizamos eventos para empresas y actividades y experiencias muy diferentes y diseñadas para cada momento del año. Toda la info y contacto aquí: https://www.bodegastarsila.com/es/visitanos

 


Los vinos de Bodegas Társila están en la Cistérniga, a la vez tan cerca como tan lejos ¿Dónde se pueden conseguir y consumir vuestros vinos aquí en La Cistérniga ya que habitualmente no los vemos?

Actualmente no disponemos de punto de venta en La Cistérniga, pero sí que estamos interesados y esperamos poder hacerlo pronto. Mientras tanto, en nuestra bodega tenemos una tienda donde se puede comprar el vino por botellas o por cajas y también enviamos el vino a domicilio. Además, contamos con diferentes puntos de venta en Valladolid: Señorita Malauva, Majuelos Singulares o Mesetarios.

En 2018 triunfasteis en los Premios Zarcillo y en 2019 recientemente os han reseñado en diveroso medios a nivel nacional e internacional ¿Cómo se han sucedido estos últimos años de éxito?

Como en la cocina, lo más importante es tener muy buena materia prima, pero sin el saber hacer y trabajo del cocinero, no llegaríamos a tener un buen plato. Nuestro cocinero sería nuestro enólogo, Jesús Ledesma, y todo el equipo humano que compone Bodegas Társila. Pero además, esta metáfora define perfectamente nuestra trayectoria: disponemos de una finca increíble en una localización privilegiada a orillas del Duero, con infinitas posibilidades a nivel enoturístico y con unas condiciones climáticas y un suelo excepcional, así como una bodega con más de 200 años de historia. Pero sin el trabajo y la dedicación de la familia y el equipo no habríamos podido llegar a donde estamos. Todos somos uno y remamos en la misma dirección para conseguir que el vino de Társila sea un referente de calidad en La Cistérniga, en España y en el resto del mundo.

Web oficial: Bodega Társila & Viñedos

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